sábado, 14 de diciembre de 2013

¿Quien Te Crees? - Capitulo - 17

Capítulo 17

Caminé hasta el comedor, y allí estaba. Ese cuerpo escultural cubierto por simplemente unos boxers negros.

Mordí mi labio inconscientemente.

-¿Disfrutas de la vista?- dijo Jorge con voz seductoramente ronca.

-No te estaba viendo- mentí descaradamente con indiferencia.

-¿Ah, no?- se acercó y me apretó contra sí.

-Para nada- me sonrojé.

Se acercó y me dio un beso fugaz. Estaba jugando.

-Te preparé el desayuno-.

-¿No crees que es un poco tarde?-.

-¿Es ley desayunar antes de las nueve?- arqueó una ceja.

-Pues no, tienes razón- me acerqué a la mesada.

-¿Sucede algo?- preguntó curioso.

Me estaba mostrando distante, pero sólo por el hecho de que tenía en mente la maldita conversación con Johnny y el cepillo de dientes. ¡Diablos!

-No- sonreí.

-Quisiera hablar de lo de anoche- lo miré mientras tomaba un sorbo de café- yo lo estuve pensando y creo que.. -apresuradamente lo interrumpí.

-Si estas preocupado porque yo haya creído que estamos en algo serio, ya no pienses en ello. Si quieres que ésto sea algo casual, estoy de acuerdo- solté rápidamente y escapé de su mirada atenta.

Se quedó atónito.

-¿Enserio?- preguntó sorprendido.

-Si- respondí tajante.

Suspiró. No supe si era de alivio o más preocupación. Supuse que sería de alivio. Él no quería ataduras de ningún tipo. Simplemente fue sexo.

Admito que estaba decepcionada, pero yo misma me lo había buscado.

-Bien, creo que debo irme- no podía ocultar la indiferencia que sentía, caminé hacia el dormitorio mientras el me miraba fijamente. Me vestí y arreglé un poco mi cabello.

-¿Estas segura que no sucede nada?- reiteró.

-Segura, adiós, gracias... -hice una mueca intentando buscar las palabras- ahm...- lo miré como para que él completara mi frase.

-¿Por todo?- sonrió triunfante.

-Sí- fruncí el ceño y me acerqué a depositar un beso en su mejilla, pero él giró su cabeza y me estampó un ardiente beso en los labios. Mi corazón comenzó a latir furiosamente, mientras las manos de Harry se paseaban por mi espalda y descendían a mis muslos.

-Fue increíble, créeme- susurró cerca de mi cuello.

Sonreí sinceramente.

-En realidad lo fue- admití.

-No te vayas- volvió a susurrar mientras daba besos húmedos en mi cuello.

-Jorge...- empecé.

-Por favor,... quédate conmigo, al menos un rato... -me enloquecía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario