jueves, 19 de diciembre de 2013

¿Quien Te Crees? - Capitulo - 19

Capítulo 19

Me puse unos jeans y una blusa blanca de mangas cortas con una frase en cursiva negra, "falling in love". Unos suecos completaron mi vestuario. Una trenza cocida y un poco de delineador.

Había comprado los libros necesarios hacia tres días atrás. Los acomodé en un morral de cuero marrón claro junto a mi cartuchera y me dirigí hacia el instituto que como Jorge había dicho, quedaba a unas pocas cuadras de allí.

Al salir me encontré con la sorpresa habitual.

Una mujer entraba a la casa de Jorge mientras el sacaba unas cosas de su auto. Mi corazón se detuvo, pero no quería alterarme o llegaría tarde.

-Buenos días, Martina - dijo al notar que yo estaba allí.

-Igualmente- le deseé mientras caminaba.

Media cuadra después sentí que alguien me tomaba del brazo.

-Buena suerte- casi me da un infarto al notar su voz tan cerca de mí ¿me había seguido hasta allí?

Hice una mueca y fruncí el ceño.

-Gracias- respondí cortante.

Eso no entraba en el concepto de charla, pero mientras más rápido terminará, mejor.

Comencé a caminar, noté como lujosos autos deportivos pasaban. Ignoré los chiflidos y frases que decían algunos adolescentes. No estaba de humor.

Al llegar al instituto, caminé por el largo pasillo repleto de estudiantes, bajo la atenta pero disimulada mirada de éstos.

Entré a la sala de recepción donde me dieron mis horarios y la llave de mi casillero. Primeras dos horas en literatura con el sr.Flack. Sala 201.

Miré el número del cual me habían asignado el casillero y recorrí el pasillo de nuevo mientras observaba los números marcados en hierro en cada uno.

-¿Estas perdida?- preguntó alguien detrás de mi.

Me giré y me encontré con un par de ojos color miel líquidos. Un chico que llevaba una camiseta de Nirvana y unos jeans me sonrió.

-Algo- respondí devolviéndole la sonrisa.

En realidad era guapo.

-Soy Marco... y supongo que tu eres...-buscó las palabras correctas- nueva-.

Asentí.

-Sí, no es muy fácil disimularlo- Marco rió- soy Martina.

-Un gusto Martina - estrechó mi mano- así que... ¿qué estas buscando?

-Mi casillero-.

-Préstame esa llave- se la dí y la observó- sigueme.

Lo seguí a través de los alumnos hasta que finalmente se detuvo.

-Es aquí- señaló un casillero cerca de la sala de computación.

-Gracias- respondí y volví a tomar la llave.

Guardé mis cosas en él pero dejé el libro de literatura en mis manos, saqué mi horario del bolsillo.

-¿Cuál es tu primera clase?- preguntó Marco.

-Literatura con el sr. Flack- el sonrió.

-Te acompañaré hacia allí, justo al lado está biología, que es la clase que me toca- asentí con una sonrisa.

Creí que no encontraría a nadie agradable, pero me equivoqué. MArco no hablaba mucho, sólo lo justo y necesario. Y eso me gustaba.

Caminamos de nuevo por el pasillo mientras algunas chicas susurraban, y otras me miraban algo enojadas.

-¿Qué habré hecho?- pregunté más para mi que para él.

-Envidia- dijo él y lo ridículo que sonó me provocó una carcajada.

-¿De qué?

-Pues, eres bonita... y nueva. Todos los chicos irán detrás de ti. Están cansados de las mismas chicas de siempre- me sonrojé.

-No me lo creo, de todos modos pueden alegrarse porque no estoy interesada en tener una relación, por mucho tiempo.

El día pasó rápidamente, las clases me habían gustado y en realidad estaba adaptándome.

Marco me acompañó en la mesa durante el almuerzo. De repente, la mesa se llenó de chicos, lo miré arqueando una ceja.

-Martina, los chicos- nos presentó- chicos, ella es Martina.

-Hola- dijeron todos al unísono mientras comenzaban a devorar sus comidas.

Solté una carcajada disimulada.

Me recordaba a mis amigos en el otro colegio.

-¿De dónde vienes Martina?- preguntó Paul, un chico rubio de ojos claros.

-Doncaster- respondí mientras le daba un mordisco a mi sandwich.

-¿Cómo es tu apellido?- preguntó Marco.

Me decidí a dar la misma respuesta a todo el mundo.

-Stoessel.

Todos me miraron.

-Me suena familiar- dijo Jason otro de los chicos.

-A mi también- acotó Marco.

-¿Eres pariente de Fizzie Stoessel?- preguntó Jack dándole al clavo.

-Sí, soy su nieta- la mitad del grupo casi se atraganta.

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