martes, 16 de diciembre de 2014

A Beautiful Wedding - Capitulo 4

Capitulo 4

"Afortunada"

Jorge:

Martina se inclinó con una sonrisa cuando besé su mejilla, y luego continuó con el registro mientras me giraba hacia el organizador para concretar una capilla. 
Miré en dirección a mi futura esposa, sus largas piernas apoyadas en un par de tacones de plataforma que hacían a un buen par de piernas lucir incluso mejor. Su ligera y delgada camisa, sólo lo suficientemente transparente, me sentí decepcionado de ver una camiseta sin mangas debajo. Sus gafas de sol favoritas estaban ajustadas al frente de su sombrero favorito y solo algunos mechones largos de su cabello caramelo, un poco ondulados después de secarlos naturalmente luego de su ducha, caían en cascada escapando de su sombrero. Mi Dios, esa mujer era jodidamente sexy. Ni siquiera tenía que intentarlo, y todo lo que yo quería era estar sumergido en todo su asunto. Ahora que estábamos comprometidos, no sonaba como un pensamiento tan bastardo.

—¿Señor? —dijo el organizador.
—Oh, sí. Hola —dije, dándole una última mirada a Martina antes de prestarle al tipo toda mi atención—. Necesito una capilla. Abierta toda la noche. Elegante.
Sonrió. 
—Por supuesto, señor. Tenemos varias para usted justo aquí en Bellagio. Son completamente hermosas y…
—¿De casualidad no tienes a Elvis en una capilla de aquí, cierto? Imagino que si vamos a casarnos en Las Vegas, deberíamos ser casados por Elvis o al menos invitarlo, ¿sabes?
—No, señor. Me disculpo, las capillas del Bellagio no ofrecen un impostor de Elvis. Sin embargo, puedo encontrar un par de números para que usted llame y pida esa aparición en su boda. También hay, por supuesto, la mundialmente famosa Capilla Graceland, si lo prefiere. Ellos tienen paquetes que incluyen un impostor de Elvis.
—¿Elegantes?
—Estoy seguro de que estará muy complacido.
—Muy bien, esa. Tan rápido como sea posible.
El organizador sonrió. 
—¿Tenemos prisa, cierto?
Comencé a sonreír, pero me di cuenta que ya estaba sonriendo, y probablemente lo había estado, como un idiota, desde que llegué al escritorio.
 —¿Ves esa chica de allí?
Él la miró. Rápidamente. Respetuosamente. Me agradaba.
—Sí señor. Es un hombre afortunado.
—Estoy seguro de que lo soy. Programa la boda para dos… ¿tal vez tres horas desde ahora? Necesitará tiempo para terminar algunas cosas y estar lista.
—Muy considerado de su parte, señor. —Cliqueó un par de botones en su teclado y luego agarró el ratón, moviéndolo alrededor y cliqueándolo un par de veces. Su sonrisa se desvaneció a medida que se concentraba y luego levantó su rostro de nuevo cuando terminó. La impresora zumbó, y luego me entregó un pedazo de papel—. Aquí tiene, señor. Felicitaciones. —Extendió su puño y lo choqué, sintiéndome como si me acabase de entregar un boleto ganador de la lotería.



Ajnakmnka se van a casar!!!

Jany

No hay comentarios:

Publicar un comentario