viernes, 5 de diciembre de 2014

Hush Hush - Finale - Capitulo 14

Capítulo 14
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Me desperté sobresaltada, inmediatamente intentando reconocer el lugar y orientarme. Estaba en una cama vagamente familiar, en una habitación oscura y templada que olía a tierra. Un cuerpo estaba tendido a mi lado, y lo agité para despertarlo.
—¿Ángel?
—Estoy despierta —dije, un gran alivio brotó dentro de mí ahora que sabía que Jorge estaba cerca. No sabía cuánto tiempo había estado inconsciente, pero me sentía segura aquí, en su casa, con él cuidándome—.
Blakely estaba poseyendo el cuerpo de Marcie. No lo noté, y fui directamente hacia él sin la menor idea de que era una trampa. Traté de advertirte, pero Blakely me tenía en una especie de burbuja. —Los pensamientos rebotaban en mi mente cuando trataba de hablarte a través de ésta.
Jorge asintió con la cabeza, deslizando un rizo rebelde detrás de mi oreja.
—Lo vi salir del cuerpo de Marcie, y correr. Marcie está bien. Trastornada, pero bien.
—¿Por qué tuvo que apuñalarme? —Hice una mueca de dolor cuando levanté mi suéter para ver la herida. Mi sangre nephilim ya debería haberme sanado, pero la puñalada todavía estaba fresca, luciendo de una tonalidad azulada.
—Él sabía que si tú estabas herida, yo me quedaría a tu lado en vez de ir tras él. Esto le costará muy caro —dijo Jorge, con la mandíbula rígida—. Cuando te traje aquí, todo tu cuerpo irradiaba luz azul, de la
cabeza a los pies. Parecías estar en estado de coma. No podía alcanzarte, incluso si te hablaba a través de la mente, y eso me aterrorizó.
Jorge me atrajo hacia él, curvando su cuerpo protectoramente alrededor del mío, me sostuvo muy fuerte, y entonces supe lo preocupado que estaba.
—¿Qué significa esto para mí?
—No lo sé. No puede ser bueno que hayas tenido que ingerir dos veces devilcraft.
—Dante está bebiéndolo todos los días. —Si él estaba bien, yo lo estaría también. ¿Lo estaría? Quería creerlo.
Jorge no dijo nada, pero sabía muy bien hacia dónde se dirigían sus pensamientos. Al igual que yo, él sabía que había efectos secundarios al ingerir devilcraft.
—¿Dónde está Marcy? —pregunté.
—Alteré su memoria para que no recordara haberme visto esta noche, y luego Dabria tuvo que llevarla a casa. No me mires así. No tenía muchas opciones, y tenía el número de teléfono de Dabria.
—¡Eso es lo que me preocupa! —Instantáneamente hice una mueca ya que mi fuerte reacción causó un dolor punzante en mi herida.
Jorge se inclinó para besar mi frente, rodando los ojos mientras lo hacía.
—No me obligues a decirte otra vez que no hay nada entre Dabria y yo.
—Ella aún siente cosas por ti.
—Ella está fingiendo sentir algo por mí para fastidiarte. No se lo facilites.
—No la llames para favores como si fuera parte del equipo — repliqué—. Ella trató de matarme, y te tendría de nuevo en un instante, si se lo permitieras. No me importa cuántas veces tú lo niegues. He visto la forma en que te mira.
Jorge se veía como si hubiera tenido una regresión, pero la empujó y rodó ágilmente de la cama. Su camiseta negra estaba arrugada, su pelo despeinado, dándole el aspecto de un perfecto pirata.
—¿Quieres que te consiga algo para comer? ¿Beber? Me siento inútil, y eso me está volviendo loco.
—Puedes ir tras Blakely, si estás buscando algo que hacer —dije secamente—. ¿Qué se necesita para deshacerse de Dabria, de una vez por todas?
Una sonrisa que era igual de taimada y siniestra se apoderó de la expresión de Jorge.
—No tenemos que encontrarlo. Él vendrá hacia nosotros. Para escapar, tuvo que dejar el cuchillo. Él sabe que lo tenemos, y que es una prueba que puede ser válida para los arcángeles y así demostrar que está usando devilcraft. Va a venir hacia nosotros en busca del cuchillo. Pronto.
—Por ahora, no acudiremos a los arcángeles. Dejaremos que se preocupen por erradicar el devilcraft.
Jorge soltó una carcajada con un deje de amargura.
—Yo ya no confió en los arcángeles. Pepper Friberg no es el único huevo podrido. Si les cuento esto, no tengo ninguna garantía de que vayan a hacerse cargo de este problema. Solía pensar que los arcángeles eran incorruptibles, pero han hecho su mejor esfuerzo para convencerme de lo contrario. He visto cómo manipulan con la muerte, cómo hacen la vista gorda hacia algunas infracciones graves de la ley, y me han castigado por crímenes que no he cometido. He cometido errores y he pagado por ellos, pero sospecho que no se darán por vencidos hasta que me vean condenado en el infierno. No les gusta la oposición, y esa es la primera palabra que se les viene a la mente cuando piensan en mí. Esta vez, me haré cargo de este asunto. Blakely va a venir por el cuchillo, y cuando lo haga, estaré listo..
—Quiero ayudar —dije inmediatamente.
Quería acabar con el nephil que había sido lo suficientemente estúpido como para apuñalarme. Blakely estaba ayudando al ejército nephilim, pero yo estaba liderándolo. Mientras yo consideraba sus acciones
como una grave falta de respeto, había algunos que lo considerarían una traición. Y sabía a ciencia cierta que la raza de los nephilim no veía con buenos ojos a los traidores.
Jorge me miró a los ojos, estudiándome en silencio, como si juzgara mi capacidad de ir en contra de Blakely. Para mi gran satisfacción, asintió con la cabeza.
—Está bien, Ángel. Pero lo primero es lo primero. El partido de fútbol terminó hace dos horas, y tu mamá va a preguntarse dónde estás. Es hora de que vuelvas a casa.

**************+
Las luces estaban apagadas en la granja, pero sabía que mi mamá no dormiría hasta que yo hubiese llegado a casa. Llamé suavemente a la puerta de su dormitorio, di un codazo para abrirla, y le susurré en la
oscuridad—: Estoy en casa.
—¿Lo pasaste bien? —preguntó, bostezando.
—El equipo jugó muy bien —dije evasivamente.
—Marcie llegó a casa hace unas horas. No dijo mucho, solo fue directamente a su habitación y cerró la puerta. Ella parecía… tranquila. Molesta, tal vez. —Había una ligera indirecta en su tono.
—Probablemente SPM. —Probablemente, ella estaba haciendo todo lo posible para no estallar en un ataque de pánico. Me habían poseído antes, y las palabras no podían describir lo violada que me sentía en ese momento.
Pero no me sentía especialmente comprensiva con su situación. Si Marcie hubiese hecho lo que le pedí, nada de esto habría sucedido. En mi habitación, me liberé de mi ropa y examiné mi herida causada por un arma
blanca una vez más. El tinte azul eléctrico se desvanecía. Poco a poco, pero lo hacía. Tenía que ser una buena señal.
Acababa de meterme en la cama cuando alguien golpeó a mi puerta. Marcie abrió, y se quedó en la entrada de mi habitación.
—Me estoy volviendo loca —dijo ella, y realmente parecía decirlo en serio.
Le hice señas para que se acercara y cerrara la puerta.
—¿Qué pasó allí? —preguntó ella, con la voz quebrada. Las lágrimas se asomaron en sus ojos—. ¿Cómo pudo tomar el control de mi cuerpo de esa forma?
—Blakely estaba poseyéndote.
—¿Cómo puedes estar tranquila con lo que pasó? —gritó ella en voz baja—. Él vivía dentro de mí. ¡Como una especie de… parásito!
—Si me hubieses dejado atrapar a Blakely como acordamos, esto no habría sucedido. —Tan pronto como lo dije, me arrepentí de sonar tan dura. Marcie había hecho algo estúpido, pero, ¿quién era yo para juzgar?
También había tomado decisiones de forma impulsiva. Completamente inserta en el momento y sin pensar en sus acciones, ella había reaccionado.
Quería saber quién mató a su padre, ¿y quién podía culparla? Ciertamente, yo no.
Suspiré.
—Lo siento, no quise decir eso.
Pero ya era demasiado tarde. Me dio una mirada herida, y se fue.



Estare mas activa, se los prometo!!!

Jany

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