miércoles, 14 de enero de 2015

Unreflecting - Capitulo 133

Capitulo 133

"Consecuencias"

Sentí un pellizco en el corazón y el pequeño consuelo que me había proporcionado hacía unos instantes se disipó. Apenas podía respirar. ¿Qué se proponía León? ¿Por qué le había dicho eso a Tomas? Yo debía de estar soñando. Aquello no podía ser real. No era real.
Ocurrió tan de repente que no tuve tiempo de asimilarlo. Tomas asestó a León un puñetazo en la mandíbula y éste retrocedió de golpe debido al impacto. Recuperándose lentamente, León se incorporó y se encaró de nuevo con Tomas, mientras le caía un hilo de sangre del labio.
—No quiero pelear contigo, Tomas. Lo lamento profundamente, pero no pretendíamos herirte. Luchamos contra... Tratamos de resistirnos a nuestra... mutua atracción. —El rostro de León mostraba una profunda consternación; su dolor anímico era peor que su dolor físico.
—¿Tratasteis? ¿Trataste de no follar con ella? —gritó Tomas, y volvió a golpearlo.
Mi mente quería gritar a Tomas que se detuviera. Mi cuerpo quería alejarlo de León. Aparte de temblar de pánico y notar una dolorosa sensación de frío que me calaba hasta los huesos, no podía moverme. El estupor me tenía clavada en el sitio. Me quedé inmóvil, contemplando la escena como una idiota.
—¡Renuncié a todo por ella! —Tomas lo golpeó repetidamente. León no hizo nada por esquivar los golpes, ni para repeler a Tomas. De hecho, después de cada golpe se volvía hacia Tomas, ofreciéndole intencionadamente o no el mejor ángulo para que siguiera golpeándolo. Sangraba de unos cortes en la mejilla, el labio y el ojo—. ¡Me prometiste que no la tocarías!
—Lo lamento, Tomas —murmuraba León entre puñetazo y puñetazo, en voz tan baja que yo apenas alcanzaba a oírlo, y supongo que Tomas, cegado por su furia, no oía una palabra.
Quería que Tomas me gritara a mí, me culpara a mí, me golpeara a mí, considerándome al menos tan responsable o más de ese desastre, pero toda su furia iba dirigida contra León. Yo había dejado de existir para él. En mi fuero interno, no cesaba de llorar, de gritar para que aquello terminara. Pero me quedé inmóvil, en silencio.
Por fin, las fuerzas abandonaron a León y cayó de rodillas, jadeando, con su camisa azul manchada de sangre.
—¡Yo confiaba en ti! —le gritó Tomas, asestándole un brutal rodillazo en la mandíbula que tumbó a León de espaldas.
Mi mente no podía asimilarlo. Empecé a rechazar esa realidad. Estaba soñando, no podía ser de otra manera. Aquello no era sino una pesadilla, mi peor pesadilla. No tardaría en despertarme. Pero me quedé inmóvil, como si estuviera atrapada arenas movedizas.
Entonces, Tomas empezó a patearlo una y otra vez con sus pesadas botas, profiriendo una sarta de obscenidades con cada patada. Propinó a León una brutal patada en el brazo, haciendo que sonara un chasquido que pese a mi estupor percibí con toda claridad. León soltó un alarido de dolor, pero Tomas no se detuvo.
—¡Dijiste que eras mi hermano!
Sentí náuseas. Mi cuerpo temblaba de forma incontrolable. Las lágrimas rodaban por mis mejillas. Empecé a perder la noción de la realidad. ¿Me estaba volviendo loca? ¿Por eso no podía moverme, no podía gritar pidiendo auxilio? Ansiaba desesperadamente alejar a Tomas, golpearlo en caso necesario, pero permanecí inmóvil, escuchando horrorizada.
Otra veloz patada contra el costado de León, y sonó otro chasquido al partirse una o dos costillas. León volvió a gritar de dolor y escupió sangre, pero no hizo nada para defender su cuerpo, no dijo nada para defender sus actos, sólo repetía incesantemente:
—No quiero pelear contigo..., no quiero hacerte daño... Lo lamento, Tomas.
Si yo empezaba a perder mi cordura, Tomas había perdido la suya por completo. Era una persona totalmente distinta, que golpeaba a León, cada vez más debilitado, como si quisiera matarlo. Su indignación inicial había dado paso a una furia desatada. No cesaba de cubrir a León de improperios, profiriendo unas palabrotas que yo jamás le había oído decir. Parecía haber olvidado por completo que yo estaba presente, estupefacta y horrorizada.
—¡Tu palabra no vale nada! ¡Eres despreciable!
León se estremeció y volvió la cabeza al oír esas palabras hirientes, y tuve la angustiosa sensación de que no era la primera vez que las oía. No era la primera vez que alguien le decía que era despreciable.
—Lo siento, Tomas.
Pero Tomas no hizo caso de sus disculpas y siguió pateándolo con saña.
—¡Ella no es una de tus putas!
De pronto, se detuvo, resollando en su fervor. León se incorporó como pudo sobre un codo, con el cuerpo pateado, magullado y dolorido; la sangre le chorreaba de la boca, de un corte sobre el ojo y de la mejilla. Alzó la vista para fijarla en los enfurecidos ojos de Tomas y vi que tenía el rostro crispado de dolor.
Las siguientes palabras de León me produjeron a la vez una infinita ternura y un terror abismal.
—Lamento haberte lastimado, Tomas, pero la amo —dijo jadeando. Fijó los ojos en los míos, rebosantes de satisfacción. Parecía alegrarse de haberlo hecho por fin. De haber confesado abiertamente a su mejor amigo, a su hermano, que me amaba.
Sonriéndome con ternura, añadió una apostilla que hizo que su
amigo perdiera los estribos.
—Y ella también me ama.
Vi a Tomas perder el control. Mirando a León enloquecido, lo vi cambiar el peso de su cuerpo de un pie a otro y disponerse a propinarle una patada en la cabeza con consecuencias desastrosas. León no se movió. Me estaba observando, sin prestar atención a lo que Tomas se disponía a hacer. Sus ojos de un verde sobrenatural estaban fijos en mí, absorbiéndome como si quisiera memorizarme. Sería lo último que haría.
Sin darme cuenta, grité:
—¡No!
Por fin, pude moverme y me arrojé al suelo para proteger a León. El golpe fatal dirigido a él impactó en mi sien. Creí oír a León gritar mi nombre, y luego todo se volvió negro.




Fin del maraton!!!!Yen una semana es mi cumple!!! xD jjejeje bue....duele decir esto pero....

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Jany

3 comentarios:

  1. No no no no Jany Noo no no no Porfavor Nooo Jany!! Nooo jajajaj NO PUEDE SER NOOOO... Me va dar algo! Y si Violetta pierde la memoria o se muere? O Nooo tanto que sufrio Leonetta para que ella se muera!? Jajajaja esta bien no se si se morira pero va para ese rumbo!! y No Violetta tiene que quedar Con Leon! Tomas que se vaya a la mier**** Jany!! Solo un capitulo mas! Me matas flaca me matas !!

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  2. Porfavoooooooooooorrrrrrr janyyyyyy no nos puedes dejar asiiiiiiii al menoooss un capiitulo mass o algun adelanto pero porfavor haz algoooo!!!!!!!!

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